Definir el proceso y el objetivo
Se delimita el proceso que se quiere mejorar y se concreta el problema: plazos excesivos, acumulación de trabajo, errores, interrupciones, falta de capacidad u otras dificultades operativas.
Hemos acompañado a organizaciones de servicios en proyectos de consultoría, formación y mejora de procesos orientados a reducir plazos, aumentar la capacidad de los equipos y mejorar la calidad y fiabilidad del servicio.
Algunas organizaciones y profesionales del sector servicios piensan que los principios de la metodología son solamente aplicables a empresas de carácter industrial.
Con la divulgación de esta experiencia de consultoría y la correspondiente a la Administración Pública, pretendemos demostrar que las ventajas de la metodología Lean son perfectamente aprovechables por las organizaciones de servicios.
En este video presentamos con detalle la experiencia de la Unidad de Sistemas de Información de la Cámara de Comercio de Sevilla. Es la Unidad encargada de resolver las incidencias informáticas y de los dispositivos de comunicación del personal de la entidad, pero a la vez es la encargada de los nuevos proyectos de desarrollo y mejora que los procesos de la Cámara requieren.
El equipo debía resolver las incidencias informáticas que surgían diariamente y, al mismo tiempo, desarrollar proyectos que requerían continuidad y concentración. Las interrupciones dificultaban la planificación, fragmentaban el trabajo y podían retrasar la finalización de los proyectos. Es una situación frecuente en departamentos de soporte, mantenimiento y otros servicios internos.
La unidad introdujo una forma de planificación más visual, ágil y colaborativa para equilibrar la atención de las incidencias con el avance de los proyectos. Las principales medidas, que se exponen en el video, aplicadas fueron:
Esta organización permitió proteger periodos de concentración, mejorar la coordinación del equipo y dar mayor continuidad a los proyectos. Según explica el responsable de la unidad en el vídeo, la nueva forma de trabajar contribuyó a mejorar la productividad y reducir el estrés asociado a las interrupciones.
Lean permite analizar cómo fluye el trabajo desde que se recibe una solicitud hasta que se presta el servicio. Este análisis ayuda a identificar esperas, interrupciones, retrabajos, traspasos y otras actividades que consumen capacidad sin aportar valor al cliente o usuario.
La aplicación de Lean comienza analizando un proceso real de principio a fin, desde que el cliente o usuario realiza una solicitud hasta que recibe el servicio. El objetivo es comprender cómo fluye el trabajo, identificar las causas de las esperas y diseñar una forma de trabajar más sencilla, ágil y fiable.
Se delimita el proceso que se quiere mejorar y se concreta el problema: plazos excesivos, acumulación de trabajo, errores, interrupciones, falta de capacidad u otras dificultades operativas.
El equipo representa el proceso tal como se realiza realmente mediante un Mapa de Flujo de Valor (VSM) u otras herramientas visuales. Así puede identificar esperas, retrabajos, traspasos, cuellos de botella y otros despilfarros, además de recoger los datos necesarios para comprender sus causas.
A partir del análisis, se diseña el flujo futuro aplicando principios como la simplificación, la distribución equilibrada del trabajo, la gestión visual, la limitación del trabajo en curso y la estandarización. El objetivo es trabajar con prioridades claras, menos interrupciones y una carga ajustada a la capacidad disponible.
Las mejoras se implantan mediante un plan de acción y se evalúan con indicadores. Cuando aparecen problemas o desviaciones, el método A3 de análisis y solución de problemas ayuda a estudiar sus causas, definir acciones y consolidar las nuevas formas de trabajo.
La formación puede adaptarse al alcance y al grado de acompañamiento que necesite cada organización. Los Programas Corporativos Lean ofrecen formación y soporte continuado durante el año; la formación Lean in company permite trabajar contenidos adaptados a los procesos y necesidades del equipo; y la formación Lean online facilita un aprendizaje flexible y autónomo.
Lean puede aplicarse tanto a los procesos que prestan directamente el servicio al cliente como a los procesos internos que los hacen posibles. El criterio no es el tipo de actividad, sino que exista un flujo de solicitudes, información o trabajo susceptible de simplificarse y mejorarse.
El análisis debe centrarse en un proceso concreto y en un problema relevante para la organización. De esta manera, las herramientas Lean se seleccionan en función de las necesidades reales y no se implantan como un conjunto de técnicas aisladas.
Podemos ayudarte a analizar un proceso real, identificar las causas de las esperas, los retrasos o la falta de capacidad, y diseñar junto con el equipo una forma de trabajo más ágil y fiable.
Conoce también cómo abordamos los proyectos de Consultoría Lean de estrategia y operaciones.